Tu ERP, tu TPV o tu app de pedidos emite facturas. La escribió un desarrollador externo o una consultora de dos personas. Hoy no responde, cerró, o cobra por mirarlo más de lo que cobró por hacerlo.
Los fabricantes de software comercial están adaptando su producto a Verifactu. El tuyo no lo adapta nadie, porque el tuyo es solo tuyo.
Empezamos por saber qué tienes. Te entregamos un informe: qué requisitos cumple hoy tu programa, qué le falta, qué cuesta cerrar cada hueco y qué decisiones te tocan a ti.
Pedir el informe — propuesta en 48 h
Respondemos en 24 h laborables · Propuesta cerrada en 48 h · Es un informe, no una migración · Trabajamos sobre el programa que ya tienes
El plazo
Todo software que emita facturas tiene que cumplir el Reglamento de Sistemas Informáticos de Facturación (RD 1007/2023), salvo excepciones tasadas —entre ellas quien ya está en el SII y los regímenes forales de País Vasco y Navarra—.
Contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades: 1 de enero de 2027. El resto de obligados —autónomos, comunidades de bienes y entidades en atribución de rentas—: 1 de julio de 2027.
No hace falta ni usarlo: la infracción que la ley prevé es por tenencia. Tener instalado un programa capaz de emitir facturas que no se ajuste a los requisitos del reglamento es infracción tributaria grave, con multa fija de 50.000 € por cada ejercicio (art. 201 bis de la Ley General Tributaria).
El plazo se ha aplazado ya dos veces: en abril de 2025 y otra vez en diciembre de 2025, esta a tres semanas de que venciera. Puede haber una tercera. Lo que no cambia con un aplazamiento es que hoy nadie sabe qué le falta a tu programa, y eso se puede averiguar en cualquier caso.
Lo que te van a proponer, y lo que falta en esa lista
Cuando tu gestoría te avise del plazo, vas a oír dos salidas:
Migrar a un SaaS homologado. Funciona. También significa tirar el programa que conoce tu equipo, rehacer las integraciones que tienes montadas encima y volver a pagar por mes lo que ya era tuyo.
No hacer nada y esperar otro aplazamiento. Es una apuesta, y la pierdes tú entero.
La tercera no te la cuenta nadie porque nadie cobra por ella: averiguar qué le falta a tu programa. Puede ser mucho menos de lo que parece. La parte técnica dura —huella encadenada, registro de eventos, QR, envío a la AEAT— existe como componente externo que se integra en el sistema que ya tienes. Hay varios proveedores en el mercado. Lo que hay que saber es dónde engancha en tu código y qué se rompe al hacerlo.
Eso es lo que mide el informe.
Qué te llevas
Un documento que puedes leer tú y también enseñar a tu gestoría o a cualquier informático que contrates después. En concreto:
- Inventario de por dónde salen tus facturas. Casi ninguna pyme emite por un solo sitio: hay el programa principal, el Excel de alguien, y el albarán que se convierte en factura a mano. Cada camino cuenta por separado.
- Qué requisitos cumple hoy tu programa y cuáles no, punto por punto, con el sitio del código o de la base de datos donde se ve.
- Qué componentes externos encajan con tu stack y cuáles no, con precio de mercado.
- Qué cuesta cerrar cada hueco, separando lo que es obligatorio de lo que es mejora.
- Las decisiones que son tuyas y de nadie más, empezando por quién firma la declaración responsable de tu sistema.
Cualquier lenguaje, cualquier base de datos. .NET, PHP, Java, Python, lo que sea. Si emite facturas, se puede leer.
Pedir el informe — propuesta en 48 h
Qué es y qué no es este servicio
Entregamos un informe de evaluación técnica: qué requisitos del Reglamento de Sistemas Informáticos de Facturación cumple hoy tu programa y qué le falta, según la normativa vigente en la fecha de entrega del informe. No es una adaptación del software ni una certificación, y no es asesoramiento fiscal ni legal: no sustituye al criterio de tu asesor. La declaración responsable del sistema informático de facturación corresponde a quien produce el software conforme al RD 1007/2023; si tras el informe decides adaptar tu programa, antes de tocar el código se determina conforme a esa norma quién resulta productor del software modificado, y se documenta por escrito en el contrato de ese proyecto qué obligaciones asume cada parte.
Para quién es
Pymes de 5 a 50 empleados que facturan desde un programa propio o muy modificado, y que no tienen a quién pedirle que lo toque.
No es para ti si facturas desde un SaaS estándar sin modificar: tu proveedor ya está adaptando su producto y no necesitas nada de esto. Pregúntale y ahórrate el informe.
Tampoco es para ti si llevas los libros de IVA por el SII: el reglamento no te aplica.
Preguntas
Mi programa lo hizo alguien que ya no está y no tengo el código. ¿Sirve igual?
Sirve, y es la mitad del trabajo. Localizar dónde vive el código —o confirmar que no existe— entra en el informe. Si no aparece, eso es exactamente lo que necesitas saber antes de enero de 2027.
¿Me vais a decir que cambie de programa?
Si es lo que sale, sí, y con el motivo escrito. No cobramos por la migración ni por el programa nuevo, así que no ganamos nada empujándote a ninguno de los dos lados.
¿Hacéis vosotros la adaptación después?
Depende de lo que salga en el informe, y se contrata aparte. Antes de tocar una línea de código se determina quién resulta productor del software modificado y a quién corresponde la declaración responsable, y queda documentado por escrito. Antes de empezar, no después.
¿Cuánto cuesta?
Se cierra en la propuesta, que recibes en 48 horas con el alcance por escrito. No trabajamos por horas abiertas en esto.
¿Y si Verifactu se aplaza otra vez?
Puede pasar; ya pasó una vez. El informe sigue valiendo, porque lo que te dice es qué tiene tu programa y quién puede tocarlo. Esa pregunta no la caduca ningún BOE.
¿Cuánto tardáis?
Lo fija la propuesta. Depende de cuántos caminos de facturación tengas y de si hay código disponible; no de nuestra agenda.
Cierre
Tu programa no se adapta solo, y quien lo escribió no va a volver. Averigua qué le falta mientras todavía se puede elegir cómo arreglarlo.
